Friday, May 18, 2007

Capítulo 37 – A Prece

Nadie está contento y sin embargo no hacemos nada por cambiar las cosas porque no sabemos qué es lo que podemos hacer, no sabemos cual es la solución porque no la hay, la única solución, y aunque parezca absurda, es vivir en una dulce ignorancia, ser un iluso, un estúpido que no piensa ni ve más allá que lo que alcance su mirada. No aspirar a nada más que las migajas del pastel que caigan en tus manos, y ya está, ser un conformista, sin apenas voluntad ni decisión, una especie de marioneta que ni de moverse se preocupa porque ya hay otros que se encargan de ello.

E assim abri a porta sem mais nada. Apenas me lembrei do barulho infernal que os ratos faziam no teto da recepção, quando cheguei. Eles também devem estar ou terem pensado o mesmo que eu, só que de um outro ponto de vista: o de um rato. E por que não considerar diferentes pontos de vista, já que inconscientemente passamos por todos os corpos e espécies de vida? En todos como marioneta que ni de moverse se preocupa porque ya hay otros que se encargan de ello. Não? Agora, sorte minha. Diante da porta, prestes a ser aberta e poder ver do outro lado. Tristes cães e demais. Black dog, black dog. Felizes são os pavões no mundo espiritual!

0 comments: